dimecres, 20 de novembre del 2013

Sí, practico el colecho

¿Y qué?
Creo que casi todo el mundo es consciente de que, cuando tienes un hijo, a tu alrededor empiezan a florecer expertos en niños, psicólogos, doctores, comadronas... tu familia, amigos, entorno, el vecino de la calle que ni siquiera conoces... todos se creen con el derecho de aconsejarte, e incluso de juzgarte o criticarte, algunos desde su buena intención, otros desde su "sabiduría" suprema y todopoderosa...
Nunca he leído un libro sobre embarazo, aunque sí artículos y opiniones sobre algunos temas, que me llamaban la atención. Uno de estos temas es el de la crianza con apego, que incluye el colecho. Desde que nació mi hija es lo que mi intuición más me pedía: estar siempre con ella, enganchada a mi cuerpo, dormir con ella, cogerla siempre en brazos... Y he tenido que aguantar de todo: que si te toma el pelo (claro, un bebé de meses te va a tomar el pelo...), que si la vas a mal acostumbrar, etc etc etc...
Llevada por esta influencia, a veces la dejaba dormir en su moisés, luego en su cuna... aunque siempre acababa en mi cama. Recuerdo una noche que vomitó. La oí en seguida porque creo que los ratos que la dejaba en su cuna yo no dormía del todo. Esa noche pensé: ¿y si no la hubiera oído? Desde entonces siempre hemos dormido juntas toda la noche. Cuando cumplió 2 años le compré la cama "de niña grande". Le gustó mucho y algunos días de iba a dormir a su cama... pero se despertaba y se metía en la mía; lo hizo unos días y no lo ha vuelto a hacer. Le gusta dormir conmigo, y  a mí con ella.
Y ya no me escondo. A quien no le guste, dos piedras. No es su problema. Se lo dije a la pediatra; en la reunión de ahora, de principios de curso, de P3, me lo preguntó la profesora, y se lo dije. Tampoco me hizo ningún comentario, lo respetó, que es lo que hay que hacer. Lo hablo con otros padres, y te das cuenta que muchos practican el colecho.
Mi hija no tiene ningún trastorno de sueño. Como hace unos meses, a los 3 años, le quité el pañal nocturno, ella lo que hace es que se levanta (no todas las noches), va al lavabo, vuelve, y sigue durmiendo, no se despierta para nada más. Cuando está un poco malita, se aprieta más y me busca, pero está tranquila. Creo que el único inconveniente que puede haber es el tema del espacio, porque si durmiendo ella y yo, yo acabo relegada a un rinconcito, ni me imagino lo que debe ser tres en la cama... o cuatro! Pero tampoco es un drama, una cama más grande, y punto...
Creo que cuando una es madre (o padres) deben hacer lo que sienten, lo que el instinto les pide, pensar en las necesidades del niño y adecuarlas a las necesidades de todos los miembros, informarse bien, y dejarse estar de lo que digan o piensen los demás.

dimecres, 13 de novembre del 2013

Quiero ser madre...

... y no puedo.
Sigo unas cuantas páginas de facebook sobre ser madre, sobre todo de madres solteras por elección. Es una alegría cada nuevo proceso, que las usuarias compartimos, unas preguntan, otras responden, todas aprendemos. Un positivo es una alegría enorme para todas. Pero, ¿qué pasa con todas aquellas mujeres que quieren y no lo consiguen?
Se me parte el corazón cada vez que leo que alguien abandona porque cada vez ve más lejos su sueño de ser madre, sea por el motivo que sea: un problema físico, un problema económico, incluso una ley que no está aprobada en nuestro país, como el de la maternidad subrogada.
Porque, ¿qué le dices a una mujer que se encuentra en esta situación? Evidentemente, palabras de apoyo, nos salen de dentro: descansa un tiempo, desconecta, ya lo volverás a intentar más adelante... Pero yo me pregunto, ¿cómo llegarían estas palabras a mí?
Es muy difícil ponerse en su situación, por mucha empatía que tengas. Cuando enterarte del embarazo de otra duele, porque tú no lo consigues, porque los médicos cada vez ven menos opciones, este dolor tiene que ser indescriptible. Porque ser madre no lo puedes aplazar para siempre.
Ahora bien, yo, como lo veo, y como soy, es un tema que casi siempre queda un rayo, aunque sea muy fino, de luz, de esperanza. Y vale más perder el tiempo luchando porque ese rayo sea una luz inmensa que caer en el negativismo más profundo. Puede que una ley se apruebe mañana, que el avance médico (como el trasplante de útero) esté a las puertas de nuestro país... incluso, por qué no, nos toque la lotería de Navidad (cada año le toca a alguien, ¿por qué no puedes ser tú?) y el problema económico deje de existir.
Yo ya soy madre, pero haré todo lo que esté en mi mano por ayudar, aunque sólo sea con firmas, para que cada vez haya menos impedimentos para ser madre.

dimarts, 5 de novembre del 2013

Una de las nuestras?

Este fin de semana me comentan: "ha salido en la tele una de las vuestras". Ante mi cara de pasmada, me aclaran "sí, una de estas famosas que ha ido a una clínica, como tu". Vale, resulta que el viernes fue a un programa (que no me gusta en absoluto) una "famosa" que explicó su vida y miserias y dejó caer que quiere ser madre soltera.
A mí me parece muy bien que ella y otras, famosas, famosillas o anónimas sean madres solteras por elección. Pero por favor, que no me digan que es "una de las mías", porque yo no formo parte de ninguna secta, que es a lo que suena la frase.
No es la primera vez que me hacen un comentario de estos, y tampoco es la primera vez que tengo que aclarar que, por muy famosa o famosilla que sea una mujer que hace público que es o será madre soltera por reproducción asistida, no siempre me siento identificada con esta mujer, ni me hace sentir mejor, ni especial, ni nada de nada. Yo tomé una decisión en solitario, igual que miles de mujeres, solas o en pareja.
Y si tengo que poner en una balanza modelos de mujer, mujeres que admire, habrá alguna famosa, pero muchas más anónimas...

divendres, 25 d’octubre del 2013

Sí, existen...

No tenía muy claro si formaban parte de una leyenda urbana, o pueblerina. O si eran las protagonistas de un culebrón de bajo presupuesto. Pero no. Existen. Son las "madres" NiNiNaNa (Ni trabajan Ni tienen intención de hacer Nada de Nada). No hay muchas, por suerte, pero las hay, y estoy segura que la mayoría de gente que me lea sabrá de lo que hablo. Son esas individuas que a la que han dejado a su hij@/s en el colegio se dedican a callejear y a tomar café, refrescos, bocadillos, bollería industrial o lo que se tercie, aunque siempre están en una supuesta dieta... y buscan acompañante! Si les dices que no... son capaces de llamar a su peor enemiga, porque la lista de contactos es larga... y, ala! A poner a parir a media humanidad, hasta a las más íntimas! Critican a todo el mundo, incluso a su familia y allegados, incluso a los hijos de los otros, que no se puede caer más bajo, pero es lo que tiene la ignorancia... te explican intimidades, sobre todo de los demás, no dejan títere con cabeza, son falsas e hipócritas, sólo van por interés, y por lo que puedan sacar, son "metemierda" (lo siento, no conozco la palabra técnica, me refiero que a la que ven que alguien se alía, o que puede haber amistad, van a crear mal rollo); y eso sí, si no tienen nada en contra de sus víctimas... se lo inventan!
Pero si supieran lo que la gente piensa de ellas... De todas formas, he podido observar que hay gente que le sigue el rollo, primero, porque acostumbran a ser un poco manipuladoras, y te hacen pensar "pues no es tan mala chica, si da un poco de penita y todo"... aunque se les ve el plumero rápidamente; segundo, porque hay gente que les da miedo que luego les critique, pero yo siempre les digo "no os preocupéis, lo hará igualmente"!
Ah! Que no se me olvide! Creen que todo el mundo siente envidia y celos de ellas, porque son lo más de lo más, su matrimonio es perfecto (aunque ellas prefieran estar callejeando o cafeteando, qué raro...)... o sea, al revés te lo digo para que me entiendas... Nunca tienen un euro, aunque si entran dos gastan tres...
Lo que me tiene mosca es que deben tener una varita mágica que desconozco y que me encantaría tener, una que haga las tareas del hogar, cocine, planche, porque estando todo el día pululando, y sin mujer de la limpieza, una de dos, o tienes la casa como una pocilga, o tienes una varita mágica!
Sólo quiero finalizar diciendo que es una lástima que para escribir esto me haya inspirado una mujer...

dijous, 10 d’octubre del 2013

No sabemos lo que tenemos...

... hasta que lo perdemos.
Vivimos en un mundo estresante. Tenemos que trabajar un montón de horas porque en este, nuestro país, la conciliación laboral brilla por su ausencia.
Por eso no entiendo a los madres y/o padres que tienen la oportunidad de disfrutar de sus hijos, sea por el motivo que sea, por una excedencia, por acuerdo en la pareja, por estar en el paro...
Por diversas circunsatancias, ahora mismo puedo disfrutar de mi hija, la puedo llevar al colegio, la puedo ir a buscar para darle la comida, la puedo ir a buscar a la tarde, llevarla al parque, a la biblioteca, a casa de sus amigos... Quizás dentro de nada no podré hacerlo. Mi hija ha tenido que ir a la guardería desde muy pequeña, desde los cinco meses. Yo no podía llevarla nunca por la mañana, ni estar con ella a la hora de comer, aunque sí llegaba pronto por la tarde.
Cuando veo personas que, pudiendo disfrutar de los hijos, no lo hacen, me apena. Nadie nace enseñado. Por ejemplo, en la cocina he tenido que aprender, y mucho. Y los que te dicen "yo no soy capaz de hacer comida saludable para mi hij@", yo entiendo "mejor dejo a mi hij@ en el comedor, que en casa rascándome la barriga se está de muerte, y aunque ahora el comedor es un gasto extra, me la repampinfla (o como se diga)". Son los mismos que apuntan a sus hijos de 3 años a miles de actividades extraescolares: inglés, música, natación, baile... así los tenemos bien colocaditos durante toda la semana. No importa si al niñ@ no le gusta, va llorando, o está cansado... lo que importa es que se pueda estar dejando la silueta de un buen cuerpo serrano en el sofá y, si hace bueno, callejear un buen rato.
Si hubiera querido esto para mi hija, sinceramente, no habría tenido hijos. Una cosa es cuando no se tiene más remedio, que bastante dura es la situación actual. Pero, ¿teniendo la oportunidad? Supongo que tengo la suerte de que mi hija no me molesta, que poner límites es duro, pero los resultados son geniales, que nunca he creído tener una hija florero (me río ahora de los padres que con meses se hacían los "modernos" diciendo que su hij@ mandaba en casa, la gracia que les hacía, y la poca que les hace ahora, totalmente dominados por pequeños tiranos...).
Yo tengo muy claro que mi hija me recordará de mayor por todos los ratos que pasábamos juntas, los cuentos que leíamos, los puzzles, los juegos, las cosquillas, los paseos... No por los miles de actividades extraescolares, la ropa de marca o por exponerla como si fuera un mono de feria...

diumenge, 8 de setembre del 2013

Me caigo muerta

En plan fino lo digo. Que me pidan en un trabajo inglés, francés, alemán, chino, ruso... para pagarme 900 euros al mes, y que tenga que oír de boca de una alcaldesa (quiero incluir también a presidentes, ministros...) un inglés que no llega ni al nivel de un niño de 3 años que aprende de Dora la Exploradora... Toda una señora, que va en representación de un país, que con lo que cobra se pagarían miles de comedores escolares... esto sólo puede pasar en este, nuestro país.
This is Spain. Spain is different.

divendres, 23 d’agost del 2013

"Que gorda estás!"

Decirle a alguien que ha padecido anorexia durante años "Qué gorda estás!", "Cómo te has puesto!", o expresiones similares, es como decirle a un alcohólico recuperado que vuelva a beber porque antes era más simpático.
Nunca podemos saber del todo cómo está una persona realmente; lo de la procesión va por dentro es cierto. Un comentario fuera de lugar, aunque sea o no adrede, puede hacer un click y desencadenar toda una
pesadilla vivida anteriormente. Lo más tremendo es cuando los comentarios proceden del entorno más cercano, que han vivido directamente este horror, y/o de personas que no se cuidan ni en la alimentación ni físicamente.
Hay cosas que, realmente, no las entenderé nunca.