divendres, 25 d’octubre de 2013

Sí, existen...

No tenía muy claro si formaban parte de una leyenda urbana, o pueblerina. O si eran las protagonistas de un culebrón de bajo presupuesto. Pero no. Existen. Son las "madres" NiNiNaNa (Ni trabajan Ni tienen intención de hacer Nada de Nada). No hay muchas, por suerte, pero las hay, y estoy segura que la mayoría de gente que me lea sabrá de lo que hablo. Son esas individuas que a la que han dejado a su hij@/s en el colegio se dedican a callejear y a tomar café, refrescos, bocadillos, bollería industrial o lo que se tercie, aunque siempre están en una supuesta dieta... y buscan acompañante! Si les dices que no... son capaces de llamar a su peor enemiga, porque la lista de contactos es larga... y, ala! A poner a parir a media humanidad, hasta a las más íntimas! Critican a todo el mundo, incluso a su familia y allegados, incluso a los hijos de los otros, que no se puede caer más bajo, pero es lo que tiene la ignorancia... te explican intimidades, sobre todo de los demás, no dejan títere con cabeza, son falsas e hipócritas, sólo van por interés, y por lo que puedan sacar, son "metemierda" (lo siento, no conozco la palabra técnica, me refiero que a la que ven que alguien se alía, o que puede haber amistad, van a crear mal rollo); y eso sí, si no tienen nada en contra de sus víctimas... se lo inventan!
Pero si supieran lo que la gente piensa de ellas... De todas formas, he podido observar que hay gente que le sigue el rollo, primero, porque acostumbran a ser un poco manipuladoras, y te hacen pensar "pues no es tan mala chica, si da un poco de penita y todo"... aunque se les ve el plumero rápidamente; segundo, porque hay gente que les da miedo que luego les critique, pero yo siempre les digo "no os preocupéis, lo hará igualmente"!
Ah! Que no se me olvide! Creen que todo el mundo siente envidia y celos de ellas, porque son lo más de lo más, su matrimonio es perfecto (aunque ellas prefieran estar callejeando o cafeteando, qué raro...)... o sea, al revés te lo digo para que me entiendas... Nunca tienen un euro, aunque si entran dos gastan tres...
Lo que me tiene mosca es que deben tener una varita mágica que desconozco y que me encantaría tener, una que haga las tareas del hogar, cocine, planche, porque estando todo el día pululando, y sin mujer de la limpieza, una de dos, o tienes la casa como una pocilga, o tienes una varita mágica!
Sólo quiero finalizar diciendo que es una lástima que para escribir esto me haya inspirado una mujer...

dijous, 10 d’octubre de 2013

No sabemos lo que tenemos...

... hasta que lo perdemos.
Vivimos en un mundo estresante. Tenemos que trabajar un montón de horas porque en este, nuestro país, la conciliación laboral brilla por su ausencia.
Por eso no entiendo a los madres y/o padres que tienen la oportunidad de disfrutar de sus hijos, sea por el motivo que sea, por una excedencia, por acuerdo en la pareja, por estar en el paro...
Por diversas circunsatancias, ahora mismo puedo disfrutar de mi hija, la puedo llevar al colegio, la puedo ir a buscar para darle la comida, la puedo ir a buscar a la tarde, llevarla al parque, a la biblioteca, a casa de sus amigos... Quizás dentro de nada no podré hacerlo. Mi hija ha tenido que ir a la guardería desde muy pequeña, desde los cinco meses. Yo no podía llevarla nunca por la mañana, ni estar con ella a la hora de comer, aunque sí llegaba pronto por la tarde.
Cuando veo personas que, pudiendo disfrutar de los hijos, no lo hacen, me apena. Nadie nace enseñado. Por ejemplo, en la cocina he tenido que aprender, y mucho. Y los que te dicen "yo no soy capaz de hacer comida saludable para mi hij@", yo entiendo "mejor dejo a mi hij@ en el comedor, que en casa rascándome la barriga se está de muerte, y aunque ahora el comedor es un gasto extra, me la repampinfla (o como se diga)". Son los mismos que apuntan a sus hijos de 3 años a miles de actividades extraescolares: inglés, música, natación, baile... así los tenemos bien colocaditos durante toda la semana. No importa si al niñ@ no le gusta, va llorando, o está cansado... lo que importa es que se pueda estar dejando la silueta de un buen cuerpo serrano en el sofá y, si hace bueno, callejear un buen rato.
Si hubiera querido esto para mi hija, sinceramente, no habría tenido hijos. Una cosa es cuando no se tiene más remedio, que bastante dura es la situación actual. Pero, ¿teniendo la oportunidad? Supongo que tengo la suerte de que mi hija no me molesta, que poner límites es duro, pero los resultados son geniales, que nunca he creído tener una hija florero (me río ahora de los padres que con meses se hacían los "modernos" diciendo que su hij@ mandaba en casa, la gracia que les hacía, y la poca que les hace ahora, totalmente dominados por pequeños tiranos...).
Yo tengo muy claro que mi hija me recordará de mayor por todos los ratos que pasábamos juntas, los cuentos que leíamos, los puzzles, los juegos, las cosquillas, los paseos... No por los miles de actividades extraescolares, la ropa de marca o por exponerla como si fuera un mono de feria...