divendres, 28 de març de 2014

La bibliotecaria de Auschwitz, de Antonio G. Iturbe

Vuelvo a recomendar un libro sobre Auschwitz, sobre campos de concentración, sobre el holocausto judío... me sigue pareciendo increíble que esto pasara no hace ni 100 años. Una barbarie de tal calibre.
Pero, ¿qué es lo que me atrae del tema? Pues que ante tanta crudeza, bestialidad e inhumanidad, en todos los libros que han caído hasta ahora en mis manos sobre dicho tema, el amor, la familia y la amistad adquieren un protagonismo especial, se sobredimensionan; las relaciones humanas entre las víctimas se hacen especiales, puedes palpar el afecto, la ternura, el dolor...Y, en este caso, algo tan simple para nosotros como son los libros, que a algunos les hace volar, a otros aprender, a otros entretenerse, etc, cómo en un campo de concentración pueden convertirse en todo un mundo paralelo, cómo los libros pueden conectar a varias personas y mantenerlas vivas, aún arriesgándose a morir por ellos.
Y una cosa que ha hecho esta obra aún más especial: en la parte final del libro, aparte de la información que da el autor sobre qué fue de algunos de los protagonistas, explica cómo contactó con la protagonista principal y su viaje al escenario del libro. Absolutamente maravilloso y profesional.


dimecres, 19 de març de 2014

Cuatro años

Mi hija ha cumplido cuatro años. Para una MSPE (Madre Soltera Por Elección) las fechas son muy importantes, como para cualquier madre, aunque creo que nosotras añadimos unas cuantas más. El 29 de abril hará 5 años que fui a la clínica por primera vez, el 30 de junio hará 5 años de la inseminación, el 23 de julio 5 años que me hice el test de embarazo, el 6 de agosto 5 años que oí su latido por primera vez...y así sucesivamente con el resto de ecos, pruebas etc, etc.
A las que estáis en ello, os dirán: aprovechad, disfrutad cada momento... es verdad! Parece la típica frase, pero es así, pasa muy muy rápido. Escribo un diario desde que estaba embarazada, antes cada día, ahora menos, a veces doy un vistazo... menuda experiencia. Pero el tiempo vuela, vuela...
Cuatro años, toda una mujercita. La mejor decisión de mi vida, lo mejor que he hecho nunca, el motor diario... creo que soy muy afortunada! Aprendo cada día, de ella, de la situación, los puntos de vista cambian, las prioridades aún más. Somos una familia diferente, pequeña, pero feliz. Me lo han dicho todas sus profesoras: tu hija es feliz. Así de simple. Y esa tiene que ser nuestra lucha diaria: ser felices. Y sí, la vida tiene muchos reveses, a veces es difícil, por eso hablo de lucha.
Carpe diem!

divendres, 7 de març de 2014

Intimi... qué?

Mi hija va a hacer cuatro años (sí, pasa muy rápido), y hay una cosa que no cambia con el tiempo: el tema de la intimidad, sobre todo en el cuarto de baño. Desde que gateaba, me iba al lavabo... y ya la tenía dentro! Hiciera a hacer lo que fuese, allí estaba... Y sigue estando. La diferencia es que ahora me da conversación. Se sienta en el suelo, o en un taburete y venga a hablar con los codos. Y cuando va ella, no os penséis, también quiere conversación, normalmente la misma: qué me gusta para comer, qué haremos el sábado, si hoy hay cole, etc, etc.
Que quieres tomarte un baño relajante y durante 10 minutos pensar absolutamente en nada? Ves que está jugando, o leyendo, o mirando los dibujos... Diez minutos te dices, sólo diez minutos. te escabulles de puntillas, preparas la bañera, te metes... y ya escuchas como se abre la puerta lentamente, se arremanga... y nada, que te quiere enjabonar, lavar el pelo, frotar la espalda, explicarte mil historias... y dices, bueno, pues relájate en otro momento... un otro momento que nunca llega.
Y, bueno, qué decir de ese momento que la ves en su habitación, totalmente entretenida con el restaurante de las Barriguitas, te vas a la cocina, y picoteas unas patatas fritas, o algo de bollería industrial, vamos, todo eso que no le dejas comer a ella, y de repente, con un susto de muerte y una vergüenza horrorosa, escuchas una vocecilla que dice: "mama, qué comes?" Y tu ahí tragando rápido, casi ahogándote, le dices que no comes nada, y ella insistiendo, que abras la boca... y se pone la mano en la cintura y te dice: "esta mama...".
Pero bueno, aunque haya escrito esto en un tono jocoso, ojalá dentro de unos años, cuando mi hija esté entrando en la adolescencia, pueda seguir "quejándome" de la falta de intimidad, y me siga explicando sus cosas...