diumenge, 2 de setembre de 2012

Mi primera vez... con una compañía telefónica

Creo que era la única persona en el mundo que no había tenido un problema de telefonía… pero ya no! Qué lástima dejar de ser la única en esto, una compañía ha podido con mi propio récord…
Resulta que fui a principios de mes a comprarme una tablet, porque ahora que estoy en el paro necesito estar conectada, porque TODO (cursos, fichar, consultar…) hay que hacerlo por Internet a no ser que quieras coger el coche y tener que desplazarte, como sería mi caso. Pero como hay un montón de buscadores de trabajo que funcionan mejor que algunos puntos de apoyo al parado, pues me decidí (creo que también ostentaba el puesto de la única persona en el mundo que no tenía conexión a Internet desde casa…).
Pues bien, como estoy de alquiler, no sé cuándo estaré en este piso y no quería ponerme una línea en casa, pensé que la mejor opción era una tablet. No soy para nada hi-tech, así que entré en la tienda de telefonía preguntando por las que más se hablan, sin tener mucha idea. Le dije para qué lo quería y cuál era mi situación. Me ofrecieron una que era pequeñita, de 7 pulgadas, y lo que más me gustó es el precio: 169 euros. Bueno, a la hora de pagar esto más una funda de 23 euros sumaban 254. Nunca he sido muy buena en las mates, pero en ese momento mi cerebro me transmitió “Error, no pagues, error”. Le dije a la dependienta que me repitiera el precio. A ella tampoco le cuadraba. Total, me dijo que era una incidencia del ordenador, que cuando estuviera solucionado me llamaría.
Al cabo de unos días me llama, que ella se había confundido, que me había dado el precio de la tablet marca de la casa. Y le dije: “ya me quedo esta”. Y me suelta que no, que la de la casa es muy mala (no hay nada como tener el enemigo en casa), que me quede la que había escogido, que me devolverán la diferencia, que era un error comercial.
Con todo, voy a la tienda, yo, tonta de mí, preocupada por si le habían echado la bronca… Quince días después vuelvo y le digo que a mí no me han devuelto nada. Y “donde dije digo, digo Diego”. Que no me pueden devolver el dinero, que ya le gustaría a ella (una santa…), que lo que ha hecho es devolverme no sé qué de la línea (3 euros, no sé dónde invertirlos…). Menuda choriza, debe trabajar con comisión… Le dije que yo ya haría lo que tenía que hacer.
Sé que no veré estos 70 euros, pero lo que más me duele es que se estafe de esta manera. Como fui bastante a esta tienda, he visto como colocan móviles a gente mayor que luego no saben ni utilizar… pero que bien que les va lo de las permanencias… Yo he reclamado por email, y a cada respuesta a sus preguntas, me envían el mismo email: un email de generación automática. O sea, NI TAN SOLO ESCUCHAN LAS QUEJAS. Encima han tenido el morro de hacerme una encuesta de satisfacción por teléfono; creo que con mis respuestas no volverán a molestarme con más encuestas.
Y, señores, pueden estar seguros que cuando acabe mi permanencia les voy a decir: “bye, bye!”.
De todas maneras, estoy contentísima con mi tablet, una cosa no saca la otra…

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