dijous, 28 de juny de 2012

Antropología Jurídica (XVII): Estudio comparativo del derecho entre la obra de Malinowski y la de A. González (XII)

La última aportación importante de Malinowski es la del problema de la unidad de clan. Jurídicamente, el hecho de un nombre común de clan y sub-clan implica responsabilidades comunes en la venganza (“lugwa”), la regla de exogamia y la ficción de un interés por el bien mutuo. La unidad de clan y la de sub-clan se expresa claramente en las grandes distribuciones festivas (“sagali”). La venganza citada sólo se lleva a cabo en extrañas ocasiones. El pago de “lula”, el precio de la paz, es también una forma tradicional de compensación[1] y una forma de elusión del cumplimiento de la primera. Así, cuando el honor del sub-clan exige la venganza, se puede eludir por la sustitución del pago de sangre. Era una costumbre bien establecida después de una guerra para concluir la paz cuando se pagaba al otro lado por cada uno, muerto y herido. Y aunque se hubiera producido asesinato u homicidio, “lula” libraría a los supervivientes del deber del talión (“lugwa”). Esto conduce de nuevo al tema de la unidad de de clan. Es una ficción legal; pide subordinación absoluta de todos los demás intereses y lazos a las demandas de la solidaridad del clan, mientras en realidad esta solidaridad es casi siempre infringida y prácticamente inexistente en el curso diario de la vida cotidiana. Por otro lado, en ciertas ocasiones la unidad del clan lo domina todo, y en casos de clara contraposición y abierto desafío pasará por encima de las consideraciones personales.
Esta ha sido la aportación de Malinowski. Se ha hablado de aspectos psicológicos y venganza. González habla de diferentes sentimientos, diferentes aspectos psicológicos. En primer lugar, dice que la brujería causa el mal, y lo que desencadena esto es la envidia y el resentimiento. Entre los azande, cuando se sienten víctimas de una desgracia, se interrogan sobre quien les odia, porque el brujo actúa movido por el odio, celos, envidia y avaricia. Por otro lado, los lugbara, dentro del campo de las relaciones sociales, existen unos seres invertidos que han pervertido las relaciones sociales de parentesco y autoridad; son los brujos que se les llama “oleu”: un hombre con “oleu” (resentimiento). Según Middleton, el “ole” de los hombres lugbara es a la vez indignación y resentimiento; cuando un jefe lo utiliza legítimamente es una invocación a los dioses que causan enfermedades a quienes le desobedecen; utilizada sin razón, por venganza o envidia, es brujería.


[1] Fustel de Coulanges, en su artículo “Comment les hommes étaient jugés” (1905), no habla de compensación sino de composición; dice que va equivocado quien vea en la compositione una mera sanción pecuniaria; más bien sería un acuerdo con carácter indemnizatorio. Equivale a una redención, pero no del crimen cometido sino de la pena incurrida; no de redención de la vida de la víctima, sino de la vida del culpable.
González, a lo largo de su libro, habla de multas, indemnización, compensación, pero no entra en detalles.

10 comentaris:

  1. interesante post, espero no dejes de lado tu blog que esta muy bueno.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Muchas gracias, intentaré mantenerlo, contra viento y marea!

      Elimina
  2. Estuve mirando tu blog y tienes post muy buenos e interesantes. Saludos.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Muchas gracias! Un saludo a ti también!

      Elimina
  3. Interesante, me gusto mucho el blog... saludos

    ResponElimina
  4. Buen post, por lo visto este año no has dejado de lado el blog, saludos

    ResponElimina
    Respostes
    1. Gracias! Me gustaría escribir más, pero me falta tiempo! Un saludo!

      Elimina
  5. buen blog, buen post, veo que no soy el único que piensa así...

    ResponElimina